Cambiar de TPV es una decisión que arrastras años. Estos son los errores que más se repiten al elegir uno para un restaurante o bar, para que no caigas en ellos.
1. Elegir solo por precio
El TPV más barato suele salir caro: si te hace perder tiempo en cada servicio o no controla costes, lo que "ahorras" lo pierdes multiplicado. Mira el conjunto de funciones, no solo la cuota.
2. No comprobar Verifactu
Si el sistema no emite facturas conformes a la AEAT, te expones a sanciones. Asegúrate de que cumple Verifactu y de que el ticket sale con NIF, IVA y QR correctos.
3. Quedarte sin tus datos (sin nube)
Un TPV solo local en un ordenador es una bomba de relojería: si se rompe, pierdes ventas, escandallos e histórico. Elige uno en la nube, con tus datos seguros y accesibles desde cualquier dispositivo.
4. Firmar permanencias eternas
Desconfía de contratos con permanencias largas y penalizaciones. Si el producto es bueno, no necesita atarte.
5. No probar el comandero
El comandero lo vas a usar todo el día. Pruébalo tú y tu equipo antes de contratar: ¿es rápido?, ¿separa por partidas?, ¿permite notas y medias raciones?
6. Ignorar el soporte
Cuando algo falla a las 21:30 con la sala llena, necesitas a alguien al otro lado. Valora el soporte en español y cercano tanto como las funciones.
TPV Bala nace para evitar justo estos problemas: nube, Verifactu integrado, comandero ágil, control de costes y soporte de verdad, sin permanencias raras. Pide una demo y compáralo.
